Pedersen Se Viste De Verde Y Carapaz Se Corona Rey De La Montaña
Mads Pedersen y Richard Carapaz abandonan el Tour de Francia como vencedores de dos clasificaciones construidas mediante la insistencia y el ciclismo ofensivo. El danés conquistó el maillot verde de los puntos, mientras el ecuatoriano se llevó los lunares y el premio de supercombatividad.
Pedersen completó la única clasificación por puntos de una gran vuelta que faltaba en su palmarés. Combinó su victoria de etapa en Foix con numerosas fugas, esprints intermedios y un esfuerzo excepcional durante la jornada reina. En la Croix de Fer atacó desde el grupo de favoritos, alcanzó la cabeza de carrera y dejó su ventaja matemáticamente asegurada antes de París.
El ciclista del Lidl-Trek soportó la presión de Jasper Philipsen, especialmente después de que el belga ganara la etapa 17. Pedersen respondió en un terreno muy alejado del escenario habitual de un velocista, utilizando resistencia y agresividad táctica para proteger el verde durante los Alpes. En París terminó tercero, por detrás de Mathieu van der Poel y Philipsen.
Carapaz transformó su Tour durante la última semana. Después de quedar fuera de la lucha por el maillot amarillo, dirigió sus esfuerzos hacia las escapadas, las victorias y los puntos de la montaña. Ganó en Orcières-Merlette y volvió a imponerse en la etapa reina de Alpe d’Huez, sumando el máximo en los puertos decisivos.
Su actuación le permitió ganar la clasificación de la montaña por delante de Pogačar y ascender hasta la octava posición de la general. El jurado también recompensó su presencia constante en cabeza con el premio de supercombatividad.
El verde y los lunares fueron así para dos corredores que se negaron a competir de manera conservadora. Pedersen sobrevivió a la montaña mediante potencia y determinación; Carapaz reconstruyó su Tour atacándola. París fue la recompensa para tres semanas de ambición.