Montmartre Amenaza Con Convertir El Paseo De París En Una Clásica
El Tour de Francia terminará con una etapa muy diferente al tradicional desfile hacia los Campos Elíseos. Aunque el recorrido ha quedado reducido a 89 kilómetros por los incendios que afectan a Francia, los tres pasos por la subida adoquinada de Montmartre se mantienen y prometen una batalla explosiva en París.
La Côte de la Butte Montmartre tiene aproximadamente un kilómetro, con una pendiente media cercana al 6,5%, pero el adoquín, la estrechez de sus calles y la repetición de la ascensión la convierten en un escenario perfecto para atacar. Entre la última cima y la meta queda distancia suficiente para organizar una persecución, lo que abre el duelo entre clasicómanos y velocistas capaces de resistir.
Mathieu van der Poel aparece como el atacante más evidente. El neerlandés posee la potencia y la habilidad técnica necesarias para romper la carrera en Montmartre, mientras el Alpecin-Premier Tech también puede reservar a Jasper Philipsen por si todo se resuelve mediante un esprint reducido.
Mads Pedersen tendrá libertad después de asegurar el maillot verde. El danés soporta bien las carreras exigentes y dispone de velocidad para ganar desde un grupo pequeño. Remco Evenepoel, Tadej Pogačar y Tom Pidcock serán otras opciones peligrosas si los favoritos deciden convertir las vueltas finales en una clásica.
Para Pogačar, el objetivo prioritario será completar la etapa y confirmar su quinto Tour. Sus 6:26 sobre Evenepoel parecen intocables, pero la presencia de Montmartre impedirá que el maillot amarillo se relaje completamente. Además, existe posibilidad de lluvia en París, lo que aumentaría el riesgo sobre el adoquín y los descensos.
La jornada combinará celebración y competición. Habrá fotografías, champán y homenajes antes de que aumente el ritmo, pero cuando el pelotón alcance Montmartre, el paseo tradicional dará paso a una última batalla por una de las victorias de etapa más prestigiosas del Tour.